Frente al Mediterráneo, donde el azul se funde con el horizonte, encontramos esta casa sobre el mar en Les Rotes Dénia, una propiedad que no se parece a ninguna otra. Situada literalmente al borde del agua, transmite esa sensación rara de estar flotando, entre el paisaje y el tiempo.
La vivienda cuenta con tres habitaciones dobles y dos baños, uno de ellos en suite. Desde la zona de día —un salón abierto que conecta con una cocina integrada— se accede directamente a la terraza. Y aquí, el mar lo ocupa todo: la vista, el aire, el sonido. No hay nada que distraiga. Solo agua, luz y calma.
La propiedad forma parte de una horizontal tumbada, compartida con otra vivienda. Las terrazas, de uso común, permiten espacios amplios donde tomar el sol, jugar con los niños o simplemente dejar pasar las horas en buena compañía. El acceso a la casa también se realiza a través de estas terrazas, creando una sensación de continuidad y apertura muy mediterránea.
La vivienda está equipada con aire acondicionado, calefacción por radiadores, suelos laminados y paredes tratadas con cal, respetando el carácter original de su construcción, fechada en 1961. Se entrega amueblada, lista para entrar y vivir el privilegio de esta ubicación.
Eso sí, esta casa sobre el mar en Les Rotes Dénia tiene una naturaleza muy particular: está protegida por la Ley de Costas y se encuentra en régimen de concesión administrativa por 65 años. Esto significa que no es financiable a través de entidades bancarias. Es, por tanto, una compra consciente. Un acto de amor por el mar, por lo singular y por la belleza que no necesita artificios.
Una vivienda que no solo se habita: se siente. Un rincón irrepetible en uno de los tramos más especiales de la costa de Dénia.